Leyendas del Pueblo Creole.
Anancy Story o Bredda Nancy: la historia de Anancy es de origen africano y tiene más de mil años. Anancy es una araña muy hábil y astuta, dada a competir con otros seres del reino animal, como el mono, el conejo y el cerdo, a los que vence gracias a sus trucos, su astucia, su sabiduría y su experiencia.
Las historias de Anancy o Bredda Nancy son muy variadas, y suelen hablar de la solidaridad y la amistad que deben reinar entre los amigos ante las adversidades del destino.
Leyenda del tesoro escondido: según cuentan los ancianos, esta leyenda se remonta a hechos históricos del siglo XVII, cuando los piratas escondieron en Bragman’s Bluff, cerca de lo que hoy es el balneario La Bocana, un botín de oro que robaron de los españoles.
La famosa «Piedra del Pool» en Bluefields.

Un misterioso lugar, que guarda muchas anécdotas contadas por los visitantes, su historia cuenta que debajo de esta piedra se encuentran tesoros escondidos, de oro y joyas preciosas que fueron guardadas por los piratas que llegaron a Bluefields, quienes utilizaban esa zona como escondite cuando se enfrentaban a los enemigos y sorpresivamente atacarlos saliendo desde ahí.
Hoy en día, la zona fue declarada como «Parque Ecológico» y nos brinda una vista magestuosa hacia toda la ciudad.
Leyendas del pueblo garífuna.
El abandono de Ibo Point: había un señor de Ibo Point que había hecho mucho daño allá en Honduras. Entonces enviaron un espíritu para que lo matara. Este espíritu tenía la virtud de aparecerse en forma de tigre o de mono. En cierta ocasión, cuando el hombre malo estaba acostado en una hamaca, llegó el espíritu en forma de mono y lo orinó. Pocas horas duró el hombre para morirse.
Las gentes asustadas decidieron abandonar la comunidad y se fueron a San Vicente. Uno por uno salió de Ibo Point y nunca más regresaron, porque decían que allí habitaba ese espíritu malo. Allí tienen un panteón de sus primeros deudos.
Historia de John Sambola y Miriam Blandón: los abuelos siempre cuentan el relato de la vida amorosa del fundador de Orinoco, John Sambola. Dicen que una vez salió John con sus hermanos para cazar animales. Durante esta salida, John no encontró ni quilla, ni cusuco, ni chancho de monte, sólo una mujer salvaje, misma que atrapó y llevó a la comunidad. La mujer sólo se tapaba sus partes íntimas y las nalgas; todo lo demás lo llevaba al descubierto.
Por un tiempo se mantuvieron juntos y tuvieron hijos, pero luego la mujer —que decía llamarse Miriam Blandón— decidió compartir su vida con otro hombre. Entonces John, siguiendo la costumbre, llevó a la mujer ante el jefe miskitu en Laguna de Perlas, para que él decidiera cuál sería el castigo para la pareja transgresora. El jefe dictaminó que había que darles latigazos, tanto a Miriam Blandón como a su amante.
El espíritu de las aguas: Toño acostumbraba pescar en cayuco en la Laguna de Perlas. Pescaba por las noches en un lugar llamado Lauba. Una noche que estaba en su cayuco escuchó un ruido y miró un objeto que se acercaba, parecía una gran candela. Escuchó una voz que le pedía avisar a la gente de la orilla que no le tirara basura en su casa. Toño preguntó: “¿Quién me habla?”, y la voz respondió: “Soy el que cuida todas estas aguas”. Entonces Toño se asustó y salió disparado a contar lo que le había sucedido.
Leyendas del pueblo Rama.
La Turmaala: cuentan que la Turmaala era una indígena rama con poderes sobrenaturales. Tenía el don de comunicarse con los animales y los dioses, y de ese modo lograba avisar de lo malo o lo bueno que pudiera pasarle a su gente.
Leyenda de la sirena (Sea maid): hablan de una muchacha que era muy rebelde y desobediente a sus padres, y que no hacía caso de lo que le decían las personas mayores. Y pasó que un Viernes Santo la muchacha oyó que decían que la Semana Santa es para guardarse y que no deben hacerse trabajos en el campo y que nadie debe bañarse en ríos, mares ni lagunas, porque se convertirían en peces. Entonces ella, curiosa y desobediente, quiso ir a bañarse en el río. La vieron darse un chapuzón, pero nunca más volvió a salir y nadie volvió a saber de ella, porque quedó convertida en sirena o la mujer del agua.

Adam en el río Indio: cuando Adam, el primer hombre que caminó sobre la tierra, andaba por el Río Indio, allá al sur de Rama Cay, se dio cuenta de que allí había una enorme variedad de animales, y pensó que había que darles nombre a todos. Hoy dice que sobre el río existen huellas del paso de Adam sobre estas tierras (narrado por Sixto Salomón, comunidad Sumu Kaat).
Otras leyendas de este pueblo: The stingray story in Kukra river (Historia de la mantarraya en el río Kukra), The stredora Palm Hill Story (Historia del tesoro del cerro de Las Palmas) y Ulak o Sisimico.
